Iris Apfel
El 1 de marzo de 2024, el mundo de la moda, el arte y el diseño perdió a una de sus figuras más singulares. Iris Apfel, quien durante décadas cautivó al mundo con su estilo audaz y su espíritu creativo inquebrantable, falleció a los 102 años, dejando una huella que sigue vigente.

Creditos: Richard Phibbs
Nació en Nueva York en la década de 1920, en un hogar donde el gusto por la estética se vivía día tras día: su madre era dueña de una boutique y su padre dirigía un negocio de importación. Con los años, Iris se casó con Carl Apfel y, junto a él, encontró su verdadera vocación en el interiorismo. Juntos fundaron Old World Weavers, una firma que los llevó a convertirse en reconocidos decoradores, al punto de asesorar a nueve presidentes estadounidenses, desde Truman hasta Bill Clinton (Vogue.com).

Creditos: Nick hunt/Patrick McMullan
Iris siempre se distinguió por sus icónicos lentes redondos y sus looks extravagantes. Tenía una habilidad para combinar piezas únicas —accesorios, lentes, collares, anillos, pulseras y más— convirtiéndose en un verdadero referente de la moda. Fue una mujer que jamás le temió al qué dirán, ni por su físico ni por su edad, y mucho menos a los colores y las texturas llamativas.

Una exposición que rompió las reglas
En 2005, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (el Met) tuvo que cancelar una exposición programada y buscaron una alternativa. La solución fue tan inesperada como histórica: montar una muestra dedicada por completo al vestuario personal de Iris Apfel. Hasta entonces, el Met había exhibido colecciones de diseñadores, pero nunca el armario de una sola persona.
"Esta no es una colección, es un asalto a mi armario. Siempre pensé que para exponer en el Met tenías que estar muerta", bromeó Iris en su momento.

La exposición reunió 82 conjuntos y 300 accesorios. Según un artículo de The New York Times (2024), entre las piezas destacaban pulseras de baquelita de la década de 1930, brazaletes tibetanos, un traje de viaje con estampado de tigre diseñado por ella misma, y un llamativo abrigo de cordero mongol y ardilla de Fendi, exhibido sobre un maniquí que emergía de un iglú.
Un legado que no se apaga
Iris Apfel tuvo una vida larga e intensa, llena de glamour, innovación, creatividad y éxito. Pero, más allá de las cifras y los títulos, su verdadero legado fue demostrar que el estilo no tiene fecha de caducidad, y que la autenticidad —cuando se lleva con orgullo— nunca pasa de moda.





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